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Escuchar en nueva ventanaUn sueño al despertar (RECITADO)
…Y era tan pálida y tan hermosa como la nieve misma, y tan fría.
Su mirada de profundidad inimaginable lograba transportarme a
Paisajes que ni en sueños había contemplado.
Y caminaba sobre hojas muertas, recordándola, ante mí un camino
formado por ellas se me presentaba, tratando de ver lo que la niebla me hacia invisible…
De pronto en la brisa, el aroma de la muerte;
el perfume de la nieve virgen a mi alrededor, el árbol que alguna vez bebió del rocío de la noche es ahora el recuerdo,
cenizas bajo la leña.
Como una lágrima cayendo por la mejilla hasta morir en los dulces labios
De una princesa la vida se extingue, somos lágrimas cayendo, esas que la luna alguna vez dejó caer.
Una voz me guiaba hacia algún lugar, o hacia ninguno quizás,
Pero anhelaba tanto encontrar de donde provenía.
Era hermoso el momento, y ella…creo haberla visto en otros sueños.
¿Cómo olvidar el brillo fugaz de sus ojos?
Por momentos dejo de creer que el sueño es eso y nada mas,
Para alimentar la desesperada esperanza, esa que llegada
El momento no logrará secar las lágrimas del recuerdo, las lágrimas
de desesperación, de locura, de sangre.
Pero es tan hermosa.
¿Acaso no vale la pena sufrir por eso,
Por beber de sus labios, por reflejarme fugazmente en sus ojos, por morir en sus brazos?
…Las princesas nacen primero en delirantes deseos, en sueños de locura; nacen y muchas veces son sacrificadas.
La sigo escuchando mientras camino, es invierno y el hermoso lago a mi lado es el espejo inmortal de lo que observo...
Espero encontrarla, ser su sangre; su sueño como es ella el mío, y sentarme a su lado en el trono de los deseos, esperando la noche eterna.