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Escuchar en nueva ventana Humberto Correa y su vieja viola
Por Ricardo García Blaya
en mi juventud, saber la letra de "Mi vieja viola" era tener patente de experto. Pocos tangos exhiben de modo tan fresco, el lenguaje de aquellos barrios de antaño, el decir arrabalero.
Sus versos lunfardos reflejan una pintura, que expresa, dramáticamente, el mimetismo existente entre el cantor en decadencia con su vieja y querida guitarra. Correa emplea el adjetivo "garufera", que alude a juergas y trasnochadas y, seguramente, fue inspirado en el tango "Garufa" de sus coterráneos Juan Collazo, Víctor Soliño y Roberto Fontaina, llevado al disco por Alberto Vila, en 1928. El otro término interesante es "lora" que se refiere, en su acepción más antigua, a una mujer rubia.
Fue una obra muy popular en los almacenes, bares y pensiones del Montevideo a fines del año 1929. Los guitarreros y cantores de ocasión la entonaban antes de su edición formal en 1932. Pero, su paso al gran público, su consagración definitiva, ocurrió muchísimo tiempo después.
Correa era un guitarrista "orejero", no sabía música. Por ese motivo algunos colegas dicen que el tango fue registrado gracias a los oficios de Salvador Frías, quien habría escrito sus notas en un pentagrama y, por tal mérito, inscribió su nombre. Pero ocurre que en las partituras, Frías a secas, aparece de coautor de la letra. Como si esto fuera poco, en algunos cancioneros se menciona a los hermanos Frías. Para aumentar el misterio, también escuché decir que este hombre era un guitarrista amigo de Correa, que estaba en mala situación y, por esa causa, lo agregó en el registro de su obra. Finalmente, Roberto Cassinelli y Raúl Outeda en su "Anuario del tango", afirman que es un seudónimo del propio Correa.
Vale aclarar que los registros de SADAIC resuelven el asunto. En ellos figuran Humberto Correa, como compositor y autor, y Osvaldo Daniel Falero Frías, como co